Cómo ahorrar gasolina

No sabemos quién inventó esta economía tan dependiente de los derivados del petróleo ni en qué momento comenzaron a haber tantos coches que la industria de la gasolina se volvió uno de los temas más debatidos en todos los países del mundo.

De lo que podemos estar seguros es que el precio de la gasolina tiende a subir y quizá sea más efectivo pensar en formas de reducir nuestro consumo de combustible que especular sobre las razones por las que tenemos que pagar cada vez más para adquirirlo (después de todo, casi todos los bienes de consumo están subiendo de precio todo el tiempo, aunque, es cierto, a veces la gasolina tiene aumentos imprevistos que son más notorios para nosotros).

Cómo ahorrar gasolina

Foto de Paul Brennan con licencia de Dominio Público .

Independientemente de cuál sea tu opinión sobre los costos de la gasolina, si te interesa tomar medidas para reducir tu consumo personal de combustible, este artículo te dará varias iniciativas que usuarios de Internet han compartido después de comprobar su efectividad.

  1. Evita las horas pico, en ciudad y carretera. Mientras más tráfico encuentres en tus recorridos, más necesidad habrá de frenar, de permanecer detenido con el motor en marcha, y volver a acelerar para recorrer distancias cortas. Siempre que puedas, calcula tus tiempos con anticipación para no quedar atrapado en un congestionamiento vial.
  2. Mantén tus llantas en buen estado. Si revisas cada mes la presión de inflado de tus neumáticos, podrás asegurar de que su desplazamiento sobre el suelo es más eficiente. Si a esto le sumas llevar tu auto al taller para alineación y balanceo cada 5,000 kilómetros, puedes ahorrar hasta un 10% en tu consumo semanal de gasolina.
  1. Cuida a tu motor. Siempre revisa que los niveles de líquidos y aditivos se encuentren en el punto necesario para la correcta operación del vehículo. Si cumples con los servicios de inspección rutinaria recomendados para tu auto, también podrás asegurarte de que tu motor está afinado. El filtro de aire es igualmente un factor importante a considerar. Dependiendo de su ubicación en el vehículo, suele ser sencillo que tú mismo lo desmontes en casa; sostén el filtro contra el sol por un momento, y si no deja pasar nada de luz, sabrás que es el momento de cambiarlo.
  2. Evita los pisotones al acelerador. Ya sea para incorporarte a una vía de alta velocidad, para avanzar después de que un semáforo cambia a la luz verde, o para rebasar en carretera, meter el acelerador a fondo suele ser una tentación para todos nosotros, pero si quieres gastar menos gasolina, te conviene evitarlo todas las veces que sea posible. Nunca dudes en presionar el pedal si lo necesitas para cambiar con seguridad de carril, pero no lo hagas sólo para rebasar a otro conductor que te parece ir lento y en realidad simplemente está dentro del límite de velocidad que nadie suele respetar. Intenta tomar las cosas con calma cuando llegue el momento de subir la velocidad en rectas o después de ver la luz verde: si aceleras con el pedal parcialmente presionado, el motor se fuerza menos, y en sólo unos veinte segundos más alcanzarás la misma velocidad que si hubieras presionado el pedal hasta el fondo.
  1. Recuerda que también afuera corre el aire. No dependas sólo del sistema de aire acondicionado de tu auto. Cuando manejes en ciudad en época de calor, intenta siempre usar las ventanas abajo en lugar de activar la ventilación de tu coche. E incluso cuando vayas en autopistas a una gran velocidad, y mantener abajo las ventanillas del auto no sea muy cómodo, suele resultar más que eficiente activar el ventilador para que circule el aire por el interior del vehículo, sin recurrir al aire acondicionado. Claro que el frío artificial que ofrece es agradable, pero guárdalo sólo para ocasiones muy necesarias, y verás que ahorras mucho combustible.
  2. No estás en una pista de Nascar. La verdad es que se siente muy bien rebasar a alguien en la carretera e invitarlo mentalmente a morder el polvo. Y si tu coche corre rápido y eres bueno manejando, probablemente te resulte muy difícil resistirte a ir por el camino cambiando constantemente de carril e intentando dejar atrás a cuantos otros autos sea posible. Pero como muchas de las cosas divertidas en la vida, no lo podemos hacer todo el tiempo. Primero, porque después de años enteros de manejar así a diario tu vehículo se irá desgastando, y se incrementará el riesgo de que en algún momento tengas un descuido y te veas inmerso en un accidente. Y segundo, porque al manejar así gastas hasta 30% más combustible. Así que esa sensación de ser imparable puede ser muy costosa. Déjala para una vez de cuando en cuando, quizá para celebrar tu cumpleaños o un ascenso, y así se sentirá incluso mejor; ¿qué te parece?
  3. No cargues en tu coche el equipaje del año pasado. Ya sea porque un día planeabas ir a jugar golf y dejaste los palos abandonados en la cajuela, o si compraste un poco de yeso para una reparación en casa pero te da flojera empezar con ella, no dejes que las cosas se sigan acumulando en tu coche. Cada kilo extra que tu auto tenga que llevar en su interior incrementará tu consumo de gasolina. Quizá no se note mucho en distancias cortas, pero si sales a carretera seguido, imagina multiplicar un 5% extra al peso de tu cuerpo, y llevar esa carga adicional por 100 kilómetros, o la distancia que recorras. De verdad vale la pena asomarte de vez en cuando al auto por las tardes y ver cuántas cosas puedes bajar. Un último consejo: si tienes una camioneta con racks para equipaje en el toldo, no los uses a menos de que realmente lo que debas cargar no quepa en la cajuela o en los asientos traseros. Llevar objetos atados al exterior del coche incrementa la fricción del vehículo contra el viento, por lo que consumirás más combustible del que equivaldría sólo al peso extra de tu equipaje bien guardado dentro del automóvil.

Autor: Oscar Avila

Comparte este artículo en

Escribe un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *