Cómo encontrar un hogar después del divorcio y con poco dinero

El divorcio es una experiencia que causa muchos estragos emocionalmente. Y encima de todo necesitas encontrar un lugar dónde vivir. Aquí te decimos cómo encontrar un hogar después del divorcio y con poco dinero, ya que lo más probable es que no puedas comprar una casa.

Así que tienes que encontrar una casa de renta barata y en una buena ubicación. Si es necesario, puedes quedarte con amigos o familiares o incluso puedes intentar quedarte en casa con tu ex cónyuge hasta que ahorres suficiente dinero.

Busca una casa de renta barata

  1. Busca en internet. Buscar una casa de renta barata es como buscar una aguja en un pajar. Sin embargo, debe haber una casa que renten a un precio accesible por ahí. Prueba sitios web como Airbnb.com. Un cuarto o estudio en la casa de alguien probablemente será lo más barato que puedas rentar.
Busca una casa de renta en internet

Foto de 27707 con licencia de Dominio Público .

  • Es posible que necesites un lugar pequeño al principio, muy pequeño.
  • Considera también vivir en una casa en algún vecindario con nivel socio económico ligeramente bajo. Revisa las tasas de delincuencia en el vecindario. Ten en cuenta que tu primer hogar después de un divorcio no tiene que ser tu hogar permanente.
  1. Contacta hoteles. Es posible que sólo necesites un lugar temporal para quedarte, por ejemplo, durante un mes o algo así. En algunos países, como Canadá, un contrato de arrendamiento debe ser por lo menos de 12 meses. Entonces, tu única opción para vivir a corto plazo podría ser quedarte en un hotel o motel.
  • Muchas cadenas nacionales tienen hoteles con estadías prolongadas. Llama y pregunta por las tarifas.
  • Rentar una habitación de hotel de esta manera es más caro que alquilar un departamento. Sin embargo, es más fácil y práctico si necesitas vivienda a corto plazo.
  1. Ve el departamento. Llama al propietario y pide ver el lugar. No importa lo desesperado que estés, nunca debes rentar una casa o departamento sin verlo primero. Algunos departamentos baratos son insalubres e inseguros.
  • Asegúrate de que el departamento se encuentre cerca de tu trabajo o que esté cerca del transporte público.
  • Revisa la recepción de tu teléfono celular en dicho departamento. Puedes ahorrar dinero si sólo utilizas tu teléfono celular y omites la línea fija.
  • También revisa que haya suficiente presión de agua. Jala la palanca del inodoro y abre los grifos.
  1. Pregunta si te pueden perdonar el depósito inicial de renta. Los propietarios que rentan casas o departamentos suelen pedir un mes de renta como depósito de seguridad para protegerlos en caso de que algún daño al departamento. Trata de negociar y pregunta al propietario si puedes rentar sin pagar el depósito.
  • Otra opción es pedirle al dueño de la propiedad que te permita pagar el depósito en varias mensualidades. La verdad, es difícil que acepte, pero tal vez esté teniendo problemas para encontrar inquilino y eso lo haría aceptar.
  1. Consigue un compañero de cuarto, si es necesario. Cualquier departamento es más barato si tienes a alguien con quien compartir la renta. Puedes publicar un anuncio para encontrar un compañero de cuarto en sitios web como Craigslist, aunque sería mejor si ya conoces a la persona. Revisa que el contrato de arrendamiento te permita tener un compañero de habitación, ya que no todos los arrendamientos lo permiten.
  • Si tiene que anunciarte, pide referencias de la persona y un mes de depósito de seguridad. Tienes que ser muy claro acerca de sus expectativas con respecto a la limpieza, a los invitados y el ruido en el lugar.

Alójate con amigos o familiares

  1. Llama primero y pregunta. No aparezcas en la puerta de alguien con una maleta. Llama primero y pregunta si puedes quedarte con ahí por un tiempo. Menciona un periodo exacto en el que estarías viviendo ahí.
Alójate con amigos o familiares

Foto de Eneas De Troya con licencia CC BY 2.0.

  • Por ejemplo, puedes decir: “Mamá, tengo que volver a casa. ¿Está bien? Tengo poco dinero ahorrado. Pero si puedo quedarme contigo dos o tres meses, estaré en buenas condiciones financieras de nuevo.
  1. Ahorra dinero rápido. No te puedes dormir en el sofá de alguien para siempre, así que recorta todos los gastos innecesarios y busca un trabajo de tiempo parcial, si es posible. Ahorra suficiente dinero para pagar un depósito en un pequeño departamento.
  • Un trabajo de tiempo parcial podría ser ideal, ya que te mantendrá fuera de la casa. Te convendría un trabajo de conductor de Uber, ya que podrías ganar dinero diariamente.
  1. Compórtate como un invitado modelo. Esa persona te está haciendo un favor enorme al permitir que te quedes ahí un tiempo. Procura mantener tu espacio limpio, no hagas ruido y sé respetuoso cuando tu anfitrión tenga visitas.
  • Lava los platos o prepara la comida sin preguntar. Esto hará sentir bien a tu anfitrión.
  • Evita cargar la batería de tu computadora o el teléfono celular en esa casa. Es mejor encontrar una cafetería pública o recargar en el trabajo.
  • No te quejes de nada. ¿Crees que las sábanas son ásperas? Considérate afortunado de tener un lugar donde quedarte.
  1. Sigue las reglas de la casa. Tu amigo o familiar podría tener reglas que te parezcan extrañas. Sin embargo, tienes que seguirlas si no quieres ser expulsado. Pregunta acerca de cualquier cosa que no te parezca clara.
  • Pon atención a los hábitos de tu anfitrión. Por ejemplo, si sólo ve la televisión con el volumen bajo, tú también haz lo mismo.
    1. Compra tu propia comida. Pregúntale a tu anfitrión dónde está la tienda de comestibles más cercana y abastécete de comida. Asegúrese de que haya suficiente espacio en el refrigerador.
  1. Deja la casa o departamento cuando se te pida hacerlo. Es posible que tu amigo o familiar quiera que te vayas antes de lo que planeabas. Junta tus cosas y dale las gracias. Luego llama a otro amigo o familiar para encontrar un lugar donde quedarte.
  • Recuerde limpiar antes de retirarte del lugar. Desecha cualquier basura, lava las sábanas y aspira el sofá en el que dormiste.

Vive con tu ex

  1. Habla con tu ex. Esta es una opción un poco rara, pero ninguna ley dice que debes dejar la casa después de un divorcio. Si no tienes dinero, puedes seguir viviendo con tu ex hasta que hayas logrado ahorrar lo suficiente para rentar un departamento. Por supuesto, necesitarás el permiso de tu ex cónyuge, ya que tiene que estar de acuerdo, especialmente si se le otorgó la casa en el decreto de divorcio.
Vive con tu ex

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  • Si tu ex no quiere que te quedes en la casa, pídele permanecer en el garaje o en algún cuarto o casa de huéspedes que esté aparte de la casa principal (si es que lo hay).
  • Permanecer en la casa no es una opción si ha habido antecedentes de violencia doméstica o si hay una orden de restricción en tu contra.
  1. Contribuye con los gastos. Debe dividir los costos compartidos, como los impuestos a la propiedad, los seguros, la electricidad y, si puedes pagarla, la hipoteca. Siéntate con tu ex cónyuge y habla acerca de cómo contribuirás.
  • Si no tienes dinero, ofrécete para hacer cosas de la casa. Podrías cocinar todas las comidas, hacer reparaciones y limpiar.
  1. Procura limitar el contacto tanto como sea posible. Vivir en esa casa será incómodo para todos, pero si estableces una rutina detallada que te ayude a no estar mucho en contacto con los demás puede facilitar las cosas. Si hubo muchos conflictos con tu ex, lo mejor sería limitar el contacto.
  • Por ejemplo, puedes levantarte una hora antes de la hora a la que se levanta tu ex y luego vuelves a casa una hora después. Programa cuándo usarás el baño y la cocina.
  1. Sé considerado. Tal vez vivías muy relajado mientras estabas casado, pero ahora tienes que ser más disciplinado y sobre todo más limpio. Conviértete en el compañero de habitación ideal. Sigue estas reglas:
  • Lava los platos que ensucies.
  • Come sólo la comida que compres. Si deseas consumir algo de tu ex, pregunta primero.
  • Ofrécete para limpiar los espacios compartidos, como los baños y corta o el césped.
  1. Por lo que más quieras, nunca lleves a otra pareja a esa casa. Sería terriblemente grosero empezar a salir con alguien más y llevarla a la casa de tu ex-cónyuge. Si quieres salir con alguien, entonces hazlo fuera de casa y nunca traigas a esa persona ni siquiera a la puerta de la casa.
  • Tampoco hay ninguna razón para mencionar que estás saliendo con alguien más.
  1. Reduce los conflictos. Si tienes hijos, se verán perjudicados por discusiones constantes. Mientras te quedes en esa casa, necesitas comprometerte a vivir en paz. Puedes reducir la tensión practicando lo siguiente:

No discutas

  • Escucha a tu ex cónyuge y evita ponerte a la defensiva. Si tu ex se queja de tus hábitos, evita la tentación de imponerte y salirte con la tuya. Después de todo, tu ex podría prohibirte legalmente que estés ahí.
  • No vuelvas a discutir detalles del divorcio. Tú estás viviendo en esa casa debido a tus limitaciones financieras, no porque quieras aclarar por qué se divorciaron.
  1. Deja esa casa tan pronto como sea posible. Vivir en esa casa debe ser una solución temporal. Por respeto a ti mismo y a tu ex, debes mudarte tan pronto como puedas pagar otro lugar.

Considera otras opciones

  1. Renta una casa rodante. Esta es una buena opción si vives en los Estados Unidos. Pregunta a tus amigos o familiares si puedes estacionarte en su propiedad. Si nadie acepta, puedes estacionarte en un campamento local en los que se te cobra una renta mensual y te proporcionan servicios de agua y electricidad. Este tipo de vehículos suelen tener áreas de dormir, comedor y baño.
Vive en una casa móvil

Foto de Pujanak con licencia de Dominio Público .

  1. Solicita ayuda al gobierno. También esta opción es buena si vives en los Estados Unidos. Las personas de bajos ingresos pueden solicitar un vale de la Sección 8. Cuando te lo otorguen, encuentra un propietario dispuesto a aceptar el bono a cambio de la renta. El bono subsidia la renta. Ponte en contacto con la Autoridad de Vivienda Pública más cercana para solicitarlo.
  1. Busca una habitación en el YMCA. Si está presente el YMCA en tu localidad, puedes pedirles una habitación para alquilar. Normalmente, se te cobra por el día, semana o mes, y se puede reservar por internet. El YMCA no es barato, pero es una opción decente si necesitas un lugar donde dormir por un par de días.

Autor: Oscar Avila

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