Cómo cuidar a un pato mascota

Se balancea al caminar, nada y hace “cua cua”. Cuidar a un pato mascota puede ser una experiencia muy gratificante, además de ser bastante sencillo. ¡Aquí te decimos cómo cuidar a un pato mascota!

  1. Compra el pato o patos. Te conviene comprar al menos dos patosLos patos jóvenes son la mejor opción debido a que aprenden con rapidez que su hogar está en el establo, el cobertizo o el terreno. Es muy recomendable que consigas más de uno, ya que los patos son animales sociables que se sienten más felices y seguros cuando hay una manada o al menos un compañero.
Realiza chequeos rutinarios caseros

Foto de Ernst Vikne con licencia CC BY-SA 2.0.

  • Es buena idea que tengas unos dos patos adicionales, ya que los patos cuando se sienten solitarios sufren de problemas mentales o de crecimiento que causan su muerte en una semana.
  • Compra los patitos de una tienda de mascotas o una granja que se vea limpia y saludable. Los patos deben tener ojos brillantes y estar alertas, esponjosos y limpios. Además, deben caminar con facilidad.


  1. Construye un corral estable que tenga tamaño suficiente para que los patos puedan caminar libremente. No permitas que los patitos deambulen solos hasta que tengan alrededor de dos meses, una vez que las nuevas plumas les hayan comenzado a salir. Hasta entonces, debes mantenerlos en un establo, un cobertizo, un corral o un tanque de agua vacío con espacio suficiente para que jueguen.
Construye un corral para patos

Foto de Lanntaron con licencia CC BY-SA 3.0.

  • Los patos deben tener acceso a su alimento y agua fresca todo el tiempo.
  • El corral debe estar cubierto, de manera que los patos no puedan salir y que nada pueda entrar (por ejemplo, un gato).


  1. Construye un corral de bajo presupuesto. Puedes construir un corral económico y funcional colocando postes en un círculo mediano y luego atando malla de alambre alrededor de ellos y asegurando las bordes con ladrillos para que no puedan salirse por debajo. Este método funciona mejor si el suelo del corral es de tierra. Cubre la parte superior del corral con red para que los gatos y ningún otro animal pueda entrar ni salir. Lo ideal sería un corral que cuente con un pequeño estanque en su interior. En la foto de abajo hay un plano de un ejemplo de corral de patos:
  2. Limpia el hogar de los patos cada dos o tres días. Debes limpiar el corral regularmente y reemplazar el agua a diario.
  3. Si tu corral no tiene un estanque interior, guía a los patitos hasta que lleguen al estanque para jugar. Al caer la tarde, antes de que oscurezca, guíalos de vuelta al corral. En esta etapa, no debes liberarlos por completo, ya que se enfrentan al peligro de los depredadores. No los dejes salir uno por uno, sino en grupo. Si tienes a la mamá de los patitos, ponla con ellos en el corral. Quita la red por un corto tiempo en la mañana para que la madre pueda salir. Luego, deja que entre de nuevo si lo desea y asegura la red.

Guíalos hasta que lleguen al estanque para jugar

Foto de Jorge Elías con licencia CC BY 2.0.


  1. Los patos pronto aprenderán a regresar al corral una vez al día para recibir comida, en especial si tienes otros patos que siguen la rutina. Al principio alimenta a los patos cada vez que regresen a comer, pero después de que asimilen bien que el corral equivale a comida, aliméntalos solo una vez por día de acuerdo a la rutina desarrollada. Si aún tienen hambre luego de comerse todo, dales porciones un poco más grandes. Si no se terminan la comida, dales un poco menos.
  2. Realiza chequeos rutinarios caseros. Durante la hora de comer, los patos no son tan precavidos cuando estás cerca, así que puedes examinarlos para encontrar problemas de salud. Si crees que hay un problema, sostén al pato suavemente con una mano en la base del cuello y la otra en el cuerpo para examinarlo mejor. Mantén al pato calmado. No dejes que aletee ni que libere las alas mientras lo sostienes. Es muy probable que esto suceda si no lo sostienes con firmeza (pero con cuidado) y puede lastimarse a sí mismo fácilmente.

Compra el pato

Foto de Susanne Nilsson con licencia CC BY-SA 2.0.


Consejos

  • Asegúrate de que la jaula o el corral estén cerrados por la parte superior. No sería nada bueno que los depredadores entraran. Si es posible, haz entrar a los patos cuando llueva, cuando haga calor suficiente como para incomodarlos y por la noche. ¡Los animales vivirán una vida más larga, más saludable y más feliz a tu lado!
  • Lee todo lo que puedas sobre el cuidado de patos. La editorial Storey Publishing tiene guías excelente para la cría de todo tipo de animales de granja, incluyendo patos, caballos, pollos e incluso conejos. Hasta puedes comprar revistas con artículos muy útiles.
  • Los patos domésticos son los que más disfrutan el agua y la compañía de otros patos de su especie.
  • Asegúrate de que la especie de pato que tengas sea legal en el área.
  • Nunca tengas un solo pato sin un compañero de su especie.
  • ¡Cuida del pato! Si no lo cuidas de manera apropiada, quizás huya nadando o no te ame.
  • Los patos pueden vivir felizmente con otras aves de corral, incluyendo los gansos.
  • El pato criollo disfruta el estanque, así como estar cerca de ti, de estructuras humanas y de su viejo corral. También se queda cerca del área de alimentación por más tiempo que otros patos, con la esperanza de recibir más comida. Esta especie vuela frecuentemente.
  • No les des a los niños pequeños mascotas que no puedan cuidar.
  • Decide el tipo de pato que quieres. Puedes conseguir patos criollos, ánades reales, ánades sombríos o los tradicionales patos domésticos. Incluso puedes criar distintas especies, siempre que tengas compañeros para cada una. Por lo general, un pato doméstico forma una bandada con otros patos domésticos y es similar con las demás especies. Además, se desplazan en el orden en que los liberas.

Advertencias

  • Los patos son presas fáciles, así que protégelos lo mejor que puedas cuando son jóvenes. Sin embargo, no hay mucho que puedas hacer cuando los liberas. Están más seguros cerca de un estanque que en medio de una pastura.
  • No les des ni demasiada ni muy poca comida a los patos. En el paso cuatro encontrarás instrucciones para alimentarlos.

Autor: Oscar Avila

Comparte este artículo en

Escribe un comentario

Tu email no se publicará.