Cómo eliminar el dolor de muelas

El dolor de muelas es uno de los más antiguos tormentos de la humanidad. Hace muchos años, naturalmente, no se conocían medicamentos para tratar las infecciones y el dolor de muelas era inevitable. Hoy una visita al dentista puede ayudarnos a evitar que la infección empeore, a deshacernos de piezas dentales, a tratar una encía irritada o un nervio dañado. Pero no siempre podemos ir al dentista, ya sea por razones de tiempo o dinero, así que te puede ser de utilidad saber cómo eliminar el dolor de muelas.

Mientras tienes tu próxima visita a un consultorio odontólogico, o mientras surte efecto un tratamiento dental que te acaban de aplicar (como una extracción de muelas, que a la larga eliminará el dolor pero por el momento dejó tu encía terriblemente adolorida), hay toda una serie de remedios caseros que puedes usar para dejar de estar en agonía.

Cómo eliminar el dolor de muelas

Foto de loudista con licencia CC BY-SA 2.0.

Pasos

  1. Haz una pasta con miel, pimienta negra y cúrcuma (puede ser molida o sólo un trozo de su raíz, que también se conoce como turmérico o palillo). Frota la mezcla contra tu diente afectado y las encías alrededor. Puedes enjuagar después de unos minutos, y aplicar de nuevo cuantas veces sean necesarias.


  1. Ralla un poco de pepino, mézclalo con aceite de orégano, y colócalo sobre tus dientes y encías, tanto en el punto afectado como en sus alrededores.
  2. Humedece un poco de pan con vinagre de manzana. Amásalo para que sea maleable y puedas fijarlo alrededor de tu muela o diente malo (también extiende un poco por la encía y los dientes que rodean). Déjalo puesto por 5 minutos, y después enjuaga con una solución de sal y agua.
  3. Prepara una solución una taza de agua con dos cucharadas de sulfato de magnesio, o sal de Epsom. Si no la puedes conseguir, usa sal de mar, aunque el remedio es más efectivo usando el sulfato de magnesio. Después de enjuagar tu boca varias veces, sentirás un alivio parcial. Complemente mojando un hisopo de algodón en extracto natural de vainilla, y aplicando presión con él la pieza molar que te duele.


  1. Machaca unas hojas de espinaca fresca con un poco de aceite de árbol de té. Aplica la pasta resultante sobre tus encías y dientes, dejándola hasta que sientas que ya absorbiste todas las propiedades de ambos ingredientes. Aplica una segunda vez para mayor alivio.
  • Con todos los remedios que incluyen aceites esenciales, asegúrate de no usarlos más de dos veces en 12 horas para evitar reacciones secundarias.
  1. Muele un clavo de olor junto con un poco de la mostaza que tengas en casa. Aplica la pasta sobre tus dientes afectados por 5 minutos.
  2. Haz una pasta moliendo 2 dientes de ajo y un trozo de cebolla (y, si las puedes conseguir, también 4 o 5 hojas de guayaba). Todo debe estar recién cortado para que tenga sus fluidos naturales activos. Aplica la pasta contra tus dientes, intentando que los trozos de ajo y cebolla se adhieran a la encía en los puntos más inflamados. Déjala actuar durante 8 minutos, y no te preocupes si al principio arde mucho.
  3. Añade a una cucharada de bicarbonato de sodio unas gotas de aceite esencial de clavo, aceite de lavanda o aceite de lavanda. Unta la pasta resultante en todo el interior de tu boca, poniendo énfasis en la parte con dolor. Enjuaga con agua fría después de un par de minutos.
  4. Finalmente, un doble enjuague que puede ser muy efectivo. Primero haz una mezcla de una taza de agua tibia, dos cucharadas de sal y tres cucharadas de jugo de limón. Úsala para enjuagar tu boca hasta que se termine la mezcla. Después usa un enjuague comercial que contenga alcohol (el mejor es el Listerine Total), y enjuaga una sola vez. Los dos efectos combinados deberían ayudarte mucho.

Consejos

  • Toma en cuenta que no todos los remedios pueden funcionar igual para ti, porque hay muchos tipos distintos de dolor en los dientes, y cada persona reacciona de manera distinta a diferentes sustancias.
  • Prueba un remedio tras otro hasta encontrar uno que te traiga un alivio duradero. Quizá prefieras usar durante el día uno que te dé alivio total aunque sea por un par de horas, pero por la noche es mejor usar uno que reduzca el dolor hasta un porcentaje tolerable, y que dure durante 12 horas para que puedas dormir sin problemas.
  • Si alguno de los remedios te funciona muy bien, puede que te quite el dolor hasta por dos días. Sin embargo, eso no significa que debes aplazar tu cita con el dentista. Sólo un odontólogo profesional puede arrancar el problema de raíz, de lo contrario ten por seguro que seguirá empeorando.
  • Finalmente, no todos los dentistas son igual de buenos. Si sientes que el que visitas no presta suficiente atención a tu dolor, y los tratamientos que te aplica no surten efecto después de varias semanas, pide a tus conocidos y familiares que te recomienden a otro mejor.

Autor: Oscar Avila

Comparte este artículo en

Escribe un comentario

Tu email no se publicará.