Cómo dormir a tu perro para siempre

Poner a dormir a tu perro para siempre, lo que también se conoce como eutanasia, nunca es una decisión fácil de tomar. Pero cuando hay enfermedades intratables, padecimientos muy dolorosos, lesiones graves o achaques de la vejez, la eutanasia podría ser la decisión más compasiva para terminar con el sufrimiento de tu perro.

El veterinario está bien equipado para poner a dormir a tu perro para siempre y él sabe cómo hacer que la transición sea suave y relativamente libre de dolor.Cómo dormir a tu perro para siempre

Tienes que tomar una decisión

  1. Decide si tienes que poner a dormir a tu perro para siempre. Además del dolor que puede estar sufriendo tu perro, también está el aspecto de su calidad de vida. Habla con tu veterinario acerca de cualquier preocupación que tengas sobre la calidad de vida de tu mascota. Al tomar en cuenta la calidad de vida de tu perro, toma en cuenta los siguientes factores:

    Tienes que tomar una decisión

    Foto modificada de AllieKF con licencia CC BY-SA 2.0.

  • Pérdida completa de apetito o falta de voluntad o incapacidad para comer.
  • Problemas para caminar. Se cae al levantarse o al tratar de caminar.
  • Dificultad para respirar o cada respiración es muy dificultosa.
  • Problemas de incontinencia.
  • Dolor crónico o incapacidad para sentirse cómodo
  • Vómitos o diarrea crónica que amenaza con dejar al perro deshidratado


  1. Prepárate para decirle adiós. Antes de hacer la cita con el veterinario, debes prepararte y preparar a tu familia para enfrentar la vida sin la presencia de tu querido perro. Procura tener fotos de tu perro, pasa algún tiempo con él, acarícialo y consuélalo. Dale una comida especial que le guste mucho.

    Prepárate para decirle adiós

    Foto de mliu92 con licencia CC BY-SA 2.0.

  • No olvides incluir a tus hijos en este proceso, si es que ellos lo cuidaban y jugaban con él. No les mientas diciéndoles que el perro se irá a otra casa o que se escapó. Es mejor que les digas la verdad y les expliques acerca de la decisión de la eutanasia del perro, Háblales acerca de la muerte de una manera adecuada para su edad.
  1. Decide cómo quieres que sea el final de la vida de tu perro. Tendrás que decidir si quieres estar presente con tu perro en sus últimos momentos. Sólo tú puedes decidir si deseas presenciar el proceso o no. Algunas personas sí lo desean, otras no.
  • La mayoría de los veterinarios y su personal estarán de acuerdo en que estés presente y te pueden explicar en qué consiste el proceso. Si no quieres estar presente, tu veterinario lo entenderá también.
  • Cuando llames para hacer la cita con tu veterinario para practicar la eutanasia a tu perro, pregunta si pueden ir a tu casa para realizarla. Tal vez prefieras que se lleve a cabo en el consultorio del veterinario para evitar recuerdos desagradables en tu casa. De cualquier manera el procedimiento será igual.


  1. Decide qué quieres hacer con el cuerpo de tu perro. Decide si el cuerpo del perro será sepultado o cremado.
  • ¿Tienes una caja o una manta especial para envolver el cuerpo de tu perro? ¿Deseas que el veterinario haga los arreglos necesarios para la cremación? Ten en cuenta que eso incrementará el valor de la factura.
  • ¿Tienes espacio para sepultar el cuerpo de tu perro en tu jardín? ¿Hay un lugar seguro para cavar una fosa? ¿Las condiciones climatológicas te permitirían cavar una fosa? Debes tener mucho cuidado de no dañar alguna línea de agua, gas o electricidad si decides cavar una fosa en tu casa.

Haz que sacrifiquen a tu perro

  1. Lleva a tu perro al consultorio del veterinario o prepara un espacio en tu casa si la eutanasia se llevará a cabo en tu casa. Haz todos los pagos necesarios desde antes, ya que después de que tu perro haya fallecido será más difícil para ti tener que ocuparte de eso. Trata de mantener la calma por el bien del perro. Él no sabrá lo que está pasando, así que es mejor que no hagas nada que lo asuste en sus últimos momentos.

    Lleva a tu perro con el veterinario

    Lleva a tu perro con el veterinario.

  2. Comprende en qué consiste la eutanasia que se le realizará a tu perro. Muchas veces primero se aplica un sedante con una inyección intramuscular. Esa inyección le ayudará a relajarse, ya que la solución de la eutanasia debe ser inyectada en la vena, normalmente por medio de una vena de una pierna delantera. Después de lograr el acceso a la vena, la solución se inyecta lentamente y el corazón del perro pronto deja de latir. Esto normalmente se lleva a cabo rápidamente.
  • Muchos veterinarios colocan un pequeño catéter en la vena mientras que otros son expertos en el uso de una aguja normal con una jeringa con la solución de la eutanasia.
  • El veterinario generalmente necesita a su asistente para ayudarle a sujetar a la mascota y mantener su pierna firme. Haz un esfuerzo y habla con tu mascota durante esos momentos.
  • Hay algunos perros que sufren de problemas cardiacos o circulatorios. En esos casos tardará un poco más de tiempo para que la solución funcione. El perro puede dar un suspiro o un par de respiraciones profundas antes e morir.
  • El veterinario revisará con su estetoscopio para asegurarse de que el corazón de tu perro se haya detenido antes de declararlo muerto.
  1. Pasa por el duelo por la muerte de tu mascota. El duelo por la pérdida de tu amado perro es completamente normal. Tu perro fue tu compañero, te fue leal y te amó incondicionalmente, por lo que lo echarás mucho de menos. Todo el mundo vive el duelo de manera diferente: algunas personas lloran, otras personas se enojan y hay personas que simplemente se sienten tristes. Estos son algunos consejos que te ayudarán a superar tu pérdida:

    Pasa por el duelo por la muerte de tu mascota

    Coloca una foto de tu perro con un moño negro en señal de luto.

  • Coloca una foto enmarcada de tu perro en un lugar especial de tu casa o en un álbum de fotos de la familia.
  • Podrías plantar un árbol en memoria de tu perro.
  • Escribe tus sentimientos en un diario.
  • Ponte en contacto con la sociedad protectora de animales de tu localidad y pregúntales si hay algún grupo de apoyo a personas que han perdido una mascota.
  • Por encima de todo, recuerda los momentos felices que viviste con tu perro y disfruta de los buenos recuerdos.

Autor: Oscar Avila

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