Cómo hacer un folleto

Un folleto puede ser una de las formas más efectivas de comunicar información a un público, o puede ser un desperdicio de papel que va a la basura sin leerse. Si vas a invertir recursos económicos en la impresión de tus folletos, tienes que invertir una cantidad proporcional de tiempo para escribir un contenido que sea atractivo y comunique tu mensaje de forma efectiva.

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La clave está en saber qué información incluir en cada parte del folleto, y aquí te decimos cómo hacerlo.

Cómo hacer un folleto

Foto de Nacho con licencia CC BY 2.0.

Pasos para hacer un folleto

  1. Antes que nada piensa en ideas para la portada de tu folleto. Comienza por establecer con claridad el objetivo de tu folleto. ¿Quieres dar a conocer productos específicos a la venta? ¿Quieres presentar tu empresa a posibles inversionistas u otros contactos en el mundo de los negocios? ¿Quieres difundir información de utilidad o compartir contenido educativo? ¿Quieres convencer a cierto grupo de personas de utilizar tu servicio?
  2. Colócate en el lugar de la persona que tú esperas que lea tu folleto. ¿Qué te impulsaría a tomarlo de una mesa, o a conservarlo si te lo regalan en la calle? Debes pensar en algo increíblemente atractivo para que la portada de tu folleto despierte curiosidad o interés en quien lo vea.
  • Si, por ejemplo, estás anunciando un programa de verano en el extranjero para jóvenes, escribir en la portada del folleto “Intercambios de gran valor educativo” no será un título que llame la atención de personas que esperan divertirse en su verano, y hacer algo diferente a lo que hacen en la escuela. En cambio, una fotografía de un grupo de estudiantes esquiando en los Alpes con el encabezado “¿Ya sabes cómo aprovechar este verano?” seguro que producirá mejores resultados.
  • Veamos otro ejemplo: si tienes una empresa de helados con un modelo innovador, y te interesa vender franquicias a personas interesadas en montar su propio negocio, entonces “¡Vende helados de la forma más divertida!”, con un fondo de helados de colores, quizá no es tu mejor opción. En cambio, una fotografía de un hombre de negocios que luzca elegante y exitoso, junto al logo de tu empresa y la pregunta “¿Estás buscando un negocio propio con ganancias seguras?” puede despertar mucho más el interés del público al que te interesa llegar.

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  1. Ahora piensa en qué hacer con tu lector una vez que conseguiste su atención. Debes exponer los puntos clave de lo que le puedes ofrecer: un producto a un precio increíble, la mejor oferta de servicios, conocimiento que le será útil tener, oportunidades de negocio, etc. Pero no puedes hacerlo de manera que suenes a uno más del montón, sino como si realmente estás poniendo algo exclusivo y valioso al alcance de quien tenga la buena suerte de encontrarse con ese folleto entre sus manos.
  • Evita a toda costa frases que parezcan publicidad de rutina. Si aseguras cosas vagas con palabras vacías nadie te tomará en serio: tienes que ser específico, y pensar en tus propias palabras para describir de forma creíble lo que tu folleto ofrece.
  • Nunca uses textos grandes en bloque para la primera página interna del folleto. La apariencia de que hay demasiado texto puede desmotivar a las personas a averiguar lo que ofrecía el folleto. O peor aún, pueden pensar que si necesitas demasiado espacio para explicar tu punto, entonces realmente no es tan bueno como la portada prometía: si el folleto va a decir algo bueno, debe decirlo de inmediato.
  • Usa diferentes tamaños de letra, partes en negritas o en cursivas para llevar la vista del lector a diferentes palabras o frases clave.
  1. Una vez que expusiste a quien está leyendo el folleto las palabras clave que le harán interesarse en saber más, puedes usar las siguientes dos páginas internas del folleto para ampliar la información, pero asegúrate de que no sea muy pesado.
  • Asegúrate de usar viñetas, fotografías, dibujos y otros elementos gráficos para dar variedad al diseño gráfico del texto.
  • Aunque entres en más detalles, no uses palabras innecesarias. Piensa en que cada palabra debe estar completamente justificada: no uses clichés, ni construcciones largas de palabras sólo porque piensas que así suena más “profesional”. Simplemente ve al grano, con un lenguaje sincero, simple; siempre dirígete al lector de tú, y como si te lo encontraras en la calle. #*No debes escudarte detrás de fórmulas publicitarias, ni frases que pretendan engañar a quien tenga el folleto entre sus manos. Si logras transmitirle a tu lector la sensación de que lo respetas y lo consideras alguien inteligente, es mucho más probable que se interese por lo que le estás ofreciendo.
  • Mientras más resaltes la parte de reconocer la inteligencia del lector, más probabilidades tienes de entablar una comunicación efectiva. No necesariamente debe ser en forma directa: tiene más que ver con el tono en el que escribes que con poner textualmente “sabemos que eres inteligente”, aunque en ciertos folletos eso también puede ser una buena opción. El efecto que logras crear con esto es que tu folleto plantea tanto de tu parte como de la parte del lector muchas probabilidades de obtener beneficios si ambas entran en contacto.
  1. Para cerrar tu folleto, siempre debes incluir una forma de que el lector se ponga en contacto contigo. Pero no es suficiente con poner tu número de teléfono: debes terminar con una frase que motive al lector a guardar el folleto para llamarte en cuanto tenga oportunidad, si no es que en ese mismo instante.
  • No recurras al clásico “sólo por tiempo limitado” o “apúrate porque la oportunidad se va a acabar”, cuando en realidad los folletos pueden circular durante mucho tiempo. Recuerda de nuevo que las frases vagas no despiertan la confianza del lector. Piensa en algo más creativo, algo concreto y fácil de comprobar para que el lector no se sienta defraudado más tarde.
  • Por ejemplo, puedes ofrecer beneficios adicionales a los primeros clientes que se pongan en contacto contigo, pero asegúrate de que sean beneficios reales y de utilidad.
  • Otra buena opción es imprimir un número pequeño de folletos en forma semanal, e incluir promociones únicas para esa semana. Y asegúrate de no ofrecer una promoción más de una vez. Esto genera más interés que sólo colocar una oferta general de 10% de descuento al presentar el folleto, porque si todos tus folletos dicen lo mismo, los clientes pensarán que el descuento no importa, que lo haces a todas las personas por igual cuando llegan a tu negocio (o que ni siquiera es un verdadero descuento, sino que aumentas el 10% a tus precios para después engañar a la gente).
  • Pero aún más efectivo que incluir una promoción, es pensar en una frase divertida o creativa para hacer que el lector recuerde tu folleto. Si logras hacerlo sonreír, si lo sorprendes con una frase verdaderamente inspiradora si tu discurso de ventas logra mantenerlo en tensión y con el deseo de saber más, es una garantía de que conservará tu folleto y se pondrá en contacto.

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  1. Finalmente, nunca incluyas una sola manera de contactarte. Resalta la forma en la que crees que es más fácil obtener informes para los posibles interesados: si son jóvenes quizá correo electrónico, Twitter o Facebook funcionen mejor que un teléfono. Aún así, incluye también números telefónicos y tu dirección física. Un canal de YouTube fácil de recordar también es un excelente manera de motivar a la gente a que obtenga informes de manera interactiva y visual como el próximo paso a seguir después de haber leído el folleto.

El siguiente video te explica cómo hacer un folleto utilizando Microsoft Word:

Autor: Oscar Avila

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