Cómo preparar pechuga de pollo a la parmesana

¿Cuántas veces has comido una pechuga de pollo? Seguro que ni las puedes contar. Es lo primero que tienes que saber: un plato tan común no puede ser tan difícil de preparar. Ahora, eso sí, una cosa es cocinarlas y que sepan de lo más aburrido y otra cosa es cocinarlas pensando en pasar un buen rato a la mesa disfrutando nuevos sabores.

Aquí te presentamos esta receta sencilla pero apetitosa, pechuga de pollo a la parmesana, para que no dudes en preparar pechugas de pollo la próxima vez que surja la oportunidad.

Pechugas de pollo a la parmesana

Foto de Alpha con licencia CC BY-SA 2.0.

Pasos

  1. Necesitarás comprar pechugas bien aplanadas del supermercado, de preferencia en forma de mariposa.
  2. Enjuágalas con agua limpia para eliminar algunas de las toxinas de la carne almacenada.
  3. En un tazón grande, mezcla media taza de crema de vaca espesa o de yogur natural con 4 cucharadas soperas de queso rallado. La cantidad está pensada para 4 pechugas, pero puedes usar más o menos ingredientes dependiendo de cuántas pechugas cocinarás.
  1. Pon a calentar aceite vegetal en un sartén grande. El aceite debe cubrir con una capa delgada toda la extensión del sartén.
  2. En una superficie limpia, extiende un puñado de pan molido. Espolvorea encima un poco de orégano seco.
  3. Empapa una pechuga en tu tazón de crema y queso, asegurándote de que ningún centímetro de pollo quede sin cubrir.
  4. Ahora extiende la pechuga sobre el pan molido que tenías preparado, e intenta que éste se adhiera lo más posible al pollo por ambos lados.
  5. Coloca la pechuga empanizada en el aceite caliente. Si hay suficiente espacio en el sartén, coloca otra al lado.
  6. Deja que cada pechuga se fría de un lado durante unos 4 minutos antes de darle la vuelta con una espátula. Puedes revisar antes de girar levantando sólo un poco la parte de abajo de la pechuga con tu espátula para echar un vistazo.
  7. Repite el procedimiento para las demás pechugas cocinando una tanda a la vez en el sartén.
  1. Recuerda siempre esparcir más pan molido sobre tu superficie de trabajo para las siguientes pechugas si es necesario.

Autor: Oscar Avila

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