Cómo tratar a una persona controladora

¿Conoces a alguien que siempre les está diciendo a los demás qué hacer? ¿Cómo le puedes hacer para lidiar con una persona así y no volverte loco en el intento?

Si sientes que has perdido tu libertad por la influencia de una persona controladora, tienes que luchar para recuperarla. Tu salud mental y física te lo agradecerá.

Aquí hay algunos pasos que realmente funcionan.

Cómo lidiar con una persona controladora

Foto de ashishjjn con licencia CC Dominio Público.

Pasos

  1. Ten en cuenta que las personas controladoras le tienen miedo al fracaso. No confían en que alguien más pueda hacer un buen trabajo. La mayoría de estas personas son infelices e inseguras y no entienden que sus acciones o palabras afectan a las demás personas.


  1. Compórtate bien con una persona así. Enojarte no solucionará nada. Si tienes una relación con una persona controladora y se ha vuelto abusiva, sólo déjalo. Dile que necesitas un descanso y pídele que busque ayuda. Si es alguien de tu familia, sólo trata de no cruzarte en su camino. Lo peor que puedes hacer con un controlador es discutir, sólo perderás el tiempo. No va a cambiar sin ayuda. Si eres un adolescente trata de tener más actividades fuera de casa, ya sea entrando a algún deporte o a algún club.
  2. Vigila sus niveles de ansiedad. Un controlador no tiene habilidades para enfrentar las cosas cuando se siente nervioso y es ahí cuando empieza a desquitarse con otras personas. Cree que nadie puede hacer mejor las cosas que ellos. Y usualmente se desgastarán porque tratarán hacer muchas cosas al mismo tiempo. Trata de estar alerta a sus cambios de ánimo.
  3. Tener un negocio con una persona controladora es un infierno, ya que rechazará todas tus ideas. No lo tomes personal, no es que tus ideas sean malas, si no que la persona controladora no las tomará en cuenta. Apóyalo y sé positivo, pero entiende que nunca te hará caso.
  4. Deja de sugerir nuevas ideas en el lugar de trabajo si eres un empleado. Sólo haz lo que te diga y mantente enfocado en tu trabajo. Probablemente deberás hacerle ver constantemente que él es el jefe y que valoras tu trabajo. Si es posible, empieza a buscar un nuevo trabajo.


  1. Date cuenta de que tu vida es importante. Siempre va a haber algún otro trabajo y otras personas con las cuales puedas tener una relación saludable. Si la situación es intolerable, no te tortures y busca una salida. Nadie debe tener el poder para “controlar” tu vida. Es tu vida, no lo olvides. Si eres un adolescente espera hasta tener 18 años (o la mayoría de edad de acuerdo a tu país) y puedas trabajar y vivir por tu cuenta.
  2. Perdónalo. Las personas controladoras son muy inseguras y nunca son felices. Demandan sólo la perfección y todos sabemos que eso no es fácil de alcanzar.
  3. Empieza a trabajar en tu autoestima. Si estás bajo el pulgar de una persona controladora, probablemente te hayan convencido de que eres un bueno para nada. No caigas en sus trucos.
  4. Diseña un plan para quedarte y trabajar en la relación o irte. Si estás viviendo con un controlador, no pienses que puedes cambiarlo, no puedes. A medida que vaya tomando más poder, peor se pondrá.

Consejos

  • Evita el contacto con este tipo de personas. Existen actitudes que los controladores tienen, como: insistir en que las cosas se hagan a su modo, encontrar errores en lo que otras personas hacen, no se pueden relajar y no dejan que otra persona se encargue del proyecto. Si tienes una relación con una persona controladora, verás que es una persona sumamente celosa y posesiva.
  • Ten cuidado si esa persona te busca compulsivamente y busca tener una relación de noviazgo contigo. Ponlo a prueba, dile que tienes otros planes para el fin de semana. Si no para de llamarte todo el día, probablemente sea una persona controladora.
  • Es más importante para un controlador saber que está en lo correcto a tener una buena relación contigo. Si es tu jefe, sólo concuerda con él en todo, aunque no sea cierto. Sin embargo no comprometas tu moral ni tus valores por hacer lo que tu jefe quiera.
  • Si eres un adolescente y tu papá es un controlador debes de ser paciente y tratar de llevártela bien. Trata de verle el lado positivo a la situación, y sólo vete de casa una vez que hayas terminado tu educación.
  • Puede tratar de usar las emociones para controlarte, no simpatices con una persona así.
  • Puede decir que se preocupa por ti y que sólo hace lo que hace porque se preocupa por ti.
  • Puede tratar de hacerte sentir paranoico y hacerte creer que tú eres el del problema. Esto podría causarte daños mentales si lo aceptas. Tú no eres el del problema, pero esta técnica te hará bajar tu guardia y te dejará a manos del controlador.
  • Aprende a evaluar tus puntos fuertes y débiles en una discusión (privada) con un tercero. Asegúrate de elegir a alguien en quien confíes. Recuerda que nadie tiene puros puntos fuertes ni puros débiles. No te dejes engañar por los caprichos emocionales y las tácticas de las personas controladoras.

Advertencias

  • Las personas controladoras son muy difíciles y a veces hasta peligrosas cuando las rechazan en una relación. Ten cuidado al momento de romper con una persona controladora. Si es posible, haz que él/ella rompa contigo. De esa forma será más fácil para ti, ya que la persona controladora creerá que fue su idea.
  • Procura grabar cualquier amenaza que te haga si no te deja salir de la relación y llévale la grabación a la policía. Trata de obtener una orden de restricción si es posible. Ten cuidado porque una persona controladora puede ser peligrosa si siente que no tiene el control. No aceptará perder el control de una relación y puede que se vuelva agresivo para tratar de retomar el control que tenía.
  • Si el problema se vuelve más grande, procura mudarte a otro lugar donde te sientas fuera de peligro. Si tienes a alguien cercano con quien irte, mejor. Si no, sólo asegúrate de que seas capaz de protegerte por si algo pasa. Si lo deseas puedes pedirle a alguien que se quede contigo para que le haga frente al controlador si llega a pasar algo. De preferencia alguien a quien el controlador no trataría de confrontar.
  • Independientemente de tu moral o tus creencias, tienes el derecho de preservar tu vida y tu libertad. Así que no dudes en auto defenderte si el momento lo requiere. Si tienes niños contigo, tienes la obligación de protegerlos.
  • Aprende a defenderte. Aunque no todos los controladores llegan a ser violentos, existe una gran posibilidad de que lo sea. Así que prepárate.

Autor: Oscar Avila

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